lunes, 28 de marzo de 2016
De nuevo esta semana hemos sido invitados como oyentes a unos cursos para profesores que han resultado ser muy interesantes por el hecho de que se centran en la búsqueda de soluciones para los problemas que se presentan día a día con el alumnado. Esta semana hemos tenido la suerte de acudir a la charla impartida por Juan Baello en la que, a través de casos prácticos y de problemas planteados por los profesores, se buscan soluciones a la falta de motivación y atención que muchos alumnos presentan en el aula. Juan Baello se centra en la importancia de las evaluaciones para conseguir primero plantear el por qué de los suspensos de los alumnos para, a continuación encontrar las soluciones a esos problemas, haciendo que esos suspensos se conviertan en un reto y en un objetivo de mejora para el profesorado. Me ha encantado el interés que desprende este profesional por su trabajo y por hacer que los alumnos se conviertan en buenos profesionales sea cual sea su futura profesión.
martes, 22 de marzo de 2016
Esta semana acudimos a una reunión del departamento en la que se presentan las jornadas que se han organizado desde el departamento y que tendrán lugar el próximo mes de abril y en las que se pretende remarcar la función de la mujer en la sociedad desde distintos puntos de vista y para ello se contará con la presencia de diferentes colectivos de mujeres que expondrán sus vivencias, actividades y proyectos. Se trata de unas jornadas que intentan destacar el papel de la mujer en nuestra sociedad.
También hemos podido asistir a unas charlas formativas dirigidas al profesorado del ce ntro. La primera ha estado a cargo de la psicóloga Elena Carratalá, especialista en TDHA. En esta charla se nos han presentado diferentes soluciones a problemas que se presentan en el aula a diario con estos alumnos a los que es de gran importancia diagnosticar en edades tempranas para abordar el problema desde el inicio. La detección del problema y su posterior tratamiento deben llevarse a cabo por un equipo multidisciplinar que trabaje con objetivos comunes para que el resultado sea satisfactorio.
También hemos podido asistir a unas charlas formativas dirigidas al profesorado del ce ntro. La primera ha estado a cargo de la psicóloga Elena Carratalá, especialista en TDHA. En esta charla se nos han presentado diferentes soluciones a problemas que se presentan en el aula a diario con estos alumnos a los que es de gran importancia diagnosticar en edades tempranas para abordar el problema desde el inicio. La detección del problema y su posterior tratamiento deben llevarse a cabo por un equipo multidisciplinar que trabaje con objetivos comunes para que el resultado sea satisfactorio.
martes, 15 de marzo de 2016
Esta semana ha sido muy interesante porque hemos podido acudir a la clase de FP BÁSICA de 2º de Comercio. La profesora nos ha explicado que tipo de alumnado es el que se deriva a este tipo de cursos y cuáles son los problemas que se encuentran día a día. A pesar de que en el primer curso el número de alumnos está limitado a 15, se trata de unas clases muy complicadas de llevar por el perfil de alumnos que son admitidos en ellas. Nos explica que suelen estar muy desmotivados, con problemas asociados a nivel de familia y entorno social lo que todavía dificulta más el trabajo con ellos. La FP Básica es un último recurso para rescatar a estos alumnos y de alguna manera reengancharlos al sistema educativo y aunque no se consigue en todos los casos, muchos de ellos consiguen pasar a 2º y terminar su formación obligatoria con un título que les permite continuar con los estudios.
Por otro lado también acudimos a una reunión con el coordinador de las FCT, que nos explica todos los pasos que son necesarios para que los alumnos realicen las prácticas en las empresas. Estas prácticas son para los alumnos la parte del curso que más les motiva porque les permite tomar contacto con las empresas donde realizan las funciones que hasta ahora solamente habían sido teóricas y en las que algunos de ellos tienen la posibilidad de ser contratados tras este periodo de prácticas.
Por otro lado también acudimos a una reunión con el coordinador de las FCT, que nos explica todos los pasos que son necesarios para que los alumnos realicen las prácticas en las empresas. Estas prácticas son para los alumnos la parte del curso que más les motiva porque les permite tomar contacto con las empresas donde realizan las funciones que hasta ahora solamente habían sido teóricas y en las que algunos de ellos tienen la posibilidad de ser contratados tras este periodo de prácticas.
miércoles, 9 de marzo de 2016
- Esta semana hemos continuado con las visitas a los centros de prácticas. Hemos tenido la oportunidad de conocer AFAE y SENIORS. El primero se trata del centro dedicado a las personas con Alzheimer y tal y como nos explicó la directora, se trata de un centro de respiro familiar más que un centro de día. La directora nos enseña las instalaciones que nos resultan a todos muy agradables por su emplazamiento en una zona residencial, al lado de una zona verde y por la luz que entra a través de sus grandes paredes de cristal. Nos ha transmitido una sensación de serenidad a pesar de la gravedad y la dureza de la enfermedad a la que se enfrentan día a día usuarios, trabajadores y familiares. De igual modo visitamos el centro de la tercera edad Seniors. La directora nos explica el funcionamiento del centro y nos enseña las instalaciones. También esta semana asistimos como oyentes a una sesión de la COCOPE. La directora expone a todos los jefes de departamento los resultados académicos del año anterior y los compara con otros centros de estudios. También comenta la situación legal actual y los posibles cambios que se pueden producir el curso siguiente. Finalmente, presenciamos una clase de diversificación de 3º de la ESO en la que se repasan conceptos para el próximo examen. El profesor nos explica que su principal objetivo con estos alumnos es que aprendan a aprender, es decir, que sean capaces de pensar por sí mismos y de darles los recursos necesarios para buscar la información que necesiten.
miércoles, 2 de marzo de 2016
Esta semana hemos podido asistir a una reunión del Grupo de Mejora de la Convivencia cuyo trabajo se centra en prevenir situaciones de conflicto entre el alumnado. Para ello sus actividades empiezan incluso antes de que los alumnos empiecen sus clases de secundaria en el centro. Se mantiene el contacto con los centros de primaria adscritos a este centro con el fin de conocer al alumnado que puede ser problemático para, ya desde el principio, distribuirlos en los grupos más adecuados a su situación. Por otro lado, cuando se presentan casos de alumnos con dificultades para mantener una conducta adecuada, los profesores asignados en el grupo de convivencia realizan sesiones con ellos con el fin de corregir estas conductas. Se nos comenta que en casos graves se abren expedientes disciplinarios que permiten llevar un seguimiento exhaustivo de la situación inadecuada y de la evolución de la conducta y, si fuera necesario, se sanciona al alumno según la gravedad de sus actos.
También hemos tenido la oportunidad de conocer el trabajo del Departamento de Orientación que se centra en detectar a los alumnos que presenten dificultades en el aprendizaje y de proporcionarles recursos y apoyos adecuados a su nivel académico.
Por otro lado, empezamos las presentaciones de los alumnos en los centros donde realizarán las prácticas. El primer centro fue el CEE Virgen de la Luz. La directora del centro nos explicó cuál es su método de trabajo y nos enseñó el centro que se encuentra dividido en niveles según la evolución de los alumnos.
domingo, 21 de febrero de 2016
Esta semana ha sido muy interesante porque hemos tenido la oportunidad de asistir a una serie de actividades que no habíamos realizado anteriormente. En primer lugar acudimos a las prácticas de primeros auxilios, en las que se enseñó a los alumnos técnicas de RCP y DESA. Por otro lado tuvimos la suerte de poder disfrutar de un taller de danza impartido por alumnos en prácticas del conservatorio que nos enseñaron a través de una coreografía y de diferentes movimientos cómo podemos expresar las emociones de una manera distinta a lo que solemos hacerlo. Pienso que es una manera muy innovadora de hacer que los alumnos expresen sentimientos profundos a través de un medio que les es tan próximo como es la danza y la música. También continuamos con los exámenes prácticos del módulo de teleasistencia en el que se plantearon interesantes casos prácticos que puede que se les presenten en su vida laboral. Los alumnos deben ser capaces de responder a un caso práctico como si se encontraran realmente en un servicio de teleasistencia.
domingo, 14 de febrero de 2016
Empezamos las prácticas. Esta semana ha sido la primera toma de contacto con las aulas y me ha resultado sorprendente el cambio de actitud de los alumnos de unos años a esta parte. Me ha dado la impresión de que les falta interés por lo que hacen y de que no tienen muy bien planteados los objetivos del futuro. Espero que mi opinión cambie según avance mi estancia en el centro. Respecto al profesorado, les he visto muy implicados en todo lo que hacen y nos han ayudado a acomodarnos desde el primer momento y a tener una visión general del funcionamiento del centro, que por ser un centro con una capacidad tan grande necesita que todo esté muy bien coordinado para que su funcionamiento sea correcto.
Durante la presentación de los tutores, Paco nos enseñó dónde se encontraban las diferentes clases, departamentos y las salas donde se realizan las prácticas. Además nos entregó los horarios y nos explicó en que consisten sus clases.
Nuestra primera experiencia en las aulas fue en las clases de teleasistencia y primeros auxilios y a través de las charlas del coordinador de las prácticas y de los jefes de estudios nos vamos haciendo una idea de cómo funciona el centro y de las dificultades que se encuentran en la convivencia del día a día. También tuvimos la oportunidad de asistir a una evaluación en la que se revisaron las notas de los alumnos.
Durante la presentación de los tutores, Paco nos enseñó dónde se encontraban las diferentes clases, departamentos y las salas donde se realizan las prácticas. Además nos entregó los horarios y nos explicó en que consisten sus clases.
Nuestra primera experiencia en las aulas fue en las clases de teleasistencia y primeros auxilios y a través de las charlas del coordinador de las prácticas y de los jefes de estudios nos vamos haciendo una idea de cómo funciona el centro y de las dificultades que se encuentran en la convivencia del día a día. También tuvimos la oportunidad de asistir a una evaluación en la que se revisaron las notas de los alumnos.
lunes, 11 de enero de 2016
Galardonados el Centro de Investigación en Discapacidad Física y el Equipo de Fisioterapia del Hospital Nacional de Parapléjicos
El Centro de Investigación en Discapacidad Física, el equipo de Fisioterapia del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, Miguel Ángel García Nieto y el doctor Jesús Vaquero Crespo han sido los galardonados en la X edición de los Premios Aspaym, que concede la federación del mismo nombre para reconocer la labor de personas, instituciones, entidades y empresas en la normalización e integración plena de las personas con lesión medular.
Galardón especial y otros premios
Según informó este martes la Federación Nacional Aspaym, los galardones se entregarán hoy en Toledo, en un acto que se celebrará a las 20:00 horas en el Círculo de Arte de Toledo, al que está previsto que asista el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, Ignacio Tremiño.
En función del veredicto del jurado, el Cidif ha obtenido el premio en la categoría Institucional, "por su contribución a la investigación aplicada sobre los efectos secundarios de la discapacidad física".

El equipo de Fisioterapia del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo ha sido merecedor del galardón Especial "por su destacado trabajo en la rehabilitación integral de los pacientes con lesión medular".
El jurado ha decidido entregar el premio en la categoría Accesibilidad Universal y Diseño para Todos a Miguel Ángel García Nieto, "por su destacable trayectoria en la que se han desarrollado acciones para hacer efectivo el derecho de igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad en la ciudad de Ávila".
Finalmente, al doctor Jesús Vaquero Crespo, le ha correspondido el galardón en la categoría Investigación médica y clínica, "por las contribuciones realizadas en la investigación clínica sobre daño cerebral y medular".
Fuente: Revista Autonomía Personal y Servimedia
viernes, 8 de enero de 2016
Nueva forma de control de las prótesis por órdenes cerebrales
Una nueva técnica permite controlar prótesis inteligentes externas de forma más fluida. El dispositivo lo activan las neuronas responsables de la planificación, no la ejecución del movimiento, como hasta ahora.
Investigadores del California Institute of Technology (Calitech) y sus colegas de la Keck School of Medicine (University of Southern California) trataron de replicar el proceso mental del movimiento de la forma más intuitiva posible en los brazos robóticos controlados por la mente. Y tratar así de convertir las acciones sincopadas y toscas de los actuales dispositivos en otras más fluidas, rápidas y naturales. Lo han conseguido con una estrategia novedosa que describen en Science y que consiste en controlar el dispositivo a través de las órdenes que se dan desde la corteza parietal posterior, el área cerebral responsable de codificar la intención y la planificación del movimiento —siguiendo con el ejemplo anterior, la zona donde simplemente se piensa en dar la mano—, en lugar de la corteza motora, donde se produce la ejecución final del movimiento —la que activa los músculos que intervienen en la acción de dar la mano—, como se venía haciendo hasta ahora.
El resultado de este cambio es que Erik Sorto, de 34 años y tetrapléjico desde que a los 21 años una bala le seccionó la médula, ha podido dar de nuevo la mano diez años después. En concreto, la nueva mano biónica desarrollada por los investigadores —una prótesis robótica externa conectada a sus neuronas mediante dos enchufes de electrodos— y lo ha hecho con un movimiento de una gran fluidez. Como también ha vuelto a poder jugar a piedra, papel o tijera o agarrar un vaso de una mesa para beber de él. Al final del camino se encuentra la posibilidad futura de hacer la vida más fácil a lesionados medulares como Sorto o a personas que hayan sufrido amputaciones.
El proceso cognitivo del movimiento se lleva a cabo, de forma simplificada, en una fase de intención y planificación y una posterior de ejecución. La primera tiene lugar en la corteza posterior parietal. La segunda en la corteza motora, desde donde se coordina la ejecución del movimiento. Las personas con lesión medular tienen, en la mayoría de los casos, estos sistemas intactos. El problema en estos pacientes está en el cableado que transmite las órdenes a las terminaciones nerviosas de los músculos responsables del movimiento: el traumatismo en la médula interrumpe las señales que mandan las neuronas de la corteza motora y la información no llega a su destino.
Los prototipos de robots inteligentes desarrollados hasta ahora acudían a esta zona del cerebro, la corteza motora, para recuperar las señales nerviosas relacionadas con el movimiento y controlar los dispositivos. Unos electrodos recogían la actividad de las neuronas y, tras ser moduladas por un ordenador, se interpretaban para mover los brazos biónicos. El resultado era un movimiento a golpes e incluso incompleto. Podía suceder incluso que los sensores no registraran la señal de todos los músculos involucrados en un determinado movimiento.
Para evitar esta serie de problemas, los autores del nuevo dispositivo se plantearon obtener las señales cerebrales de la fase previa a la ejecución del movimiento: la planificación. Esta estrategia tiene la ventaja de dirigirse al lugar donde se idea el movimiento de forma más intuitiva y global. Es decir, representado conceptualmente como un todo (dar la mano) en lugar de tomar la información de la corteza motora donde la acción ya está descompuesta en los distintos pasos a ejecutar (al ser la zona que controla los músculos, las órdenes son mucho más detalladas y específicas). La duda era si esta actividad neuronal podría ser descodificada y traducida al brazo para que ejecutara las ideas de movimiento más generales.
El primer paso consistía en saber dónde situar exactamente los electrodos que obtienen la información relacionada con la planificación del movimiento. O, de otra forma, dónde están las neuronas que transmiten estos impulsos eléctricos concretos. Para ello, los investigadores acudieron a equipos de resonancia magnética funcional, una técnica de diagnóstico por imagen con la que identificaron las zonas de la corteza parietal posterior que se activaban cuando se le pedía al paciente que imaginara que alcanzaba un objeto con su brazo. Aquí es donde se situaron las dos matrices de cuatro por cuatro milímetros (con 96 electrodos cada una de ellas) conectadas directamente a las neuronas de la corteza parietal posterior. Fue en abril de 2013 y la intervención quirúrgica duró cinco horas.
Sesenta días después del implante de los electrodos, Sorto comenzó a practicar con el brazo en el Rancho los Amigos National Rehabilitation Center. En este momento se desarrolla una fase de adaptación entre el cerebro humano y el artificial (el ordenador que interpreta las señales) en la que ambos aprenden a usar el interfaz, y se ajusta el movimiento a los pensamientos “Fue toda una sorpresa que el paciente pudiera mover el brazo desde el primer día”, recuerda Richard Andersen, el primer investigador del estudio, “lo que demuestra cómo es de intuitivo el control del dispositivo cuando se acude a la corteza parietal posterior”. El mismo asombro ha expresado el propio paciente: “fue totalmente inesperado ver lo fácil que era [controlar el brazo robótico]. Recuerdo ese primer momento de tener esta experiencia extracorporal y las ganas que tenía de comenzar a chocar la mano con todo el mundo”.
Fuente: Science, El País y Agencias. IMSERSO
Fotos: Spencer Kellis and Christian Klaes
Investigadores del California Institute of Technology (Calitech) y sus colegas de la Keck School of Medicine (University of Southern California) trataron de replicar el proceso mental del movimiento de la forma más intuitiva posible en los brazos robóticos controlados por la mente. Y tratar así de convertir las acciones sincopadas y toscas de los actuales dispositivos en otras más fluidas, rápidas y naturales. Lo han conseguido con una estrategia novedosa que describen en Science y que consiste en controlar el dispositivo a través de las órdenes que se dan desde la corteza parietal posterior, el área cerebral responsable de codificar la intención y la planificación del movimiento —siguiendo con el ejemplo anterior, la zona donde simplemente se piensa en dar la mano—, en lugar de la corteza motora, donde se produce la ejecución final del movimiento —la que activa los músculos que intervienen en la acción de dar la mano—, como se venía haciendo hasta ahora.
El resultado de este cambio es que Erik Sorto, de 34 años y tetrapléjico desde que a los 21 años una bala le seccionó la médula, ha podido dar de nuevo la mano diez años después. En concreto, la nueva mano biónica desarrollada por los investigadores —una prótesis robótica externa conectada a sus neuronas mediante dos enchufes de electrodos— y lo ha hecho con un movimiento de una gran fluidez. Como también ha vuelto a poder jugar a piedra, papel o tijera o agarrar un vaso de una mesa para beber de él. Al final del camino se encuentra la posibilidad futura de hacer la vida más fácil a lesionados medulares como Sorto o a personas que hayan sufrido amputaciones.
El proceso cognitivo del movimiento se lleva a cabo, de forma simplificada, en una fase de intención y planificación y una posterior de ejecución. La primera tiene lugar en la corteza posterior parietal. La segunda en la corteza motora, desde donde se coordina la ejecución del movimiento. Las personas con lesión medular tienen, en la mayoría de los casos, estos sistemas intactos. El problema en estos pacientes está en el cableado que transmite las órdenes a las terminaciones nerviosas de los músculos responsables del movimiento: el traumatismo en la médula interrumpe las señales que mandan las neuronas de la corteza motora y la información no llega a su destino.
Los prototipos de robots inteligentes desarrollados hasta ahora acudían a esta zona del cerebro, la corteza motora, para recuperar las señales nerviosas relacionadas con el movimiento y controlar los dispositivos. Unos electrodos recogían la actividad de las neuronas y, tras ser moduladas por un ordenador, se interpretaban para mover los brazos biónicos. El resultado era un movimiento a golpes e incluso incompleto. Podía suceder incluso que los sensores no registraran la señal de todos los músculos involucrados en un determinado movimiento.
Para evitar esta serie de problemas, los autores del nuevo dispositivo se plantearon obtener las señales cerebrales de la fase previa a la ejecución del movimiento: la planificación. Esta estrategia tiene la ventaja de dirigirse al lugar donde se idea el movimiento de forma más intuitiva y global. Es decir, representado conceptualmente como un todo (dar la mano) en lugar de tomar la información de la corteza motora donde la acción ya está descompuesta en los distintos pasos a ejecutar (al ser la zona que controla los músculos, las órdenes son mucho más detalladas y específicas). La duda era si esta actividad neuronal podría ser descodificada y traducida al brazo para que ejecutara las ideas de movimiento más generales.
El primer paso consistía en saber dónde situar exactamente los electrodos que obtienen la información relacionada con la planificación del movimiento. O, de otra forma, dónde están las neuronas que transmiten estos impulsos eléctricos concretos. Para ello, los investigadores acudieron a equipos de resonancia magnética funcional, una técnica de diagnóstico por imagen con la que identificaron las zonas de la corteza parietal posterior que se activaban cuando se le pedía al paciente que imaginara que alcanzaba un objeto con su brazo. Aquí es donde se situaron las dos matrices de cuatro por cuatro milímetros (con 96 electrodos cada una de ellas) conectadas directamente a las neuronas de la corteza parietal posterior. Fue en abril de 2013 y la intervención quirúrgica duró cinco horas.
Sesenta días después del implante de los electrodos, Sorto comenzó a practicar con el brazo en el Rancho los Amigos National Rehabilitation Center. En este momento se desarrolla una fase de adaptación entre el cerebro humano y el artificial (el ordenador que interpreta las señales) en la que ambos aprenden a usar el interfaz, y se ajusta el movimiento a los pensamientos “Fue toda una sorpresa que el paciente pudiera mover el brazo desde el primer día”, recuerda Richard Andersen, el primer investigador del estudio, “lo que demuestra cómo es de intuitivo el control del dispositivo cuando se acude a la corteza parietal posterior”. El mismo asombro ha expresado el propio paciente: “fue totalmente inesperado ver lo fácil que era [controlar el brazo robótico]. Recuerdo ese primer momento de tener esta experiencia extracorporal y las ganas que tenía de comenzar a chocar la mano con todo el mundo”.
Fuente: Science, El País y Agencias. IMSERSO
Fotos: Spencer Kellis and Christian Klaes
Un «puente» entre el cerebro y las piernas permite andar a una persona parapléjica
Un joven con paraplejia consiguió recorrer 3,60 metros, tardando cuatro segundos en cada paso y medio y suspendido en el aire con un arnés. Pero fueron los primeros pasos después de 5 años en silla de ruedas. Son los prometedores resultados de una investigación que aprovecha el deseo de caminar escondido en las ondas cerebrales y, puenteando una médula espinal destrozada, lo convierte en señales eléctricas que activan los músculos de las piernas.
Smith, estadounidense de 26 años y cuyo nombre no se ha revelado por respeto a su intimidad, sufrió una lesión medular hace cinco años. Incapaz de mover las piernas, perdió toda sensibilidad por debajo de la lesión salvo ligeras sensaciones en la vejiga. Fue seleccionado entre varios candidatos por investigadores de la Universidad de California, Irvine, para un estudio que buscaba convertir las ondas emitidas por el cerebro cuando se camina en órdenes para sus extremidades inferiores. La investigación ha durado 256 días y su resultado lo muestra muy bien el vídeo que acompaña a esta noticia.
El sistema que ha permitido a Smith darse este breve pero esperanzador paseo está formado por tres elementos. Por un lado, los científicos recurrieron a la técnica de la encefalografía para registrar la actividad bioeléctrica cerebral con unos electrodos colocados en la cabeza. Por otro, una especie de andador automático llamado Parastep que aplica descargas en los músculos de las piernas, en especial el cuádriceps y el tibial anterior. Comercializado desde hace una década en EEUU, los investigadores lo modificaron para pasarlo a modo manual, o mejor dicho, cerebral. Por último, su aportación fue una interfaz cerebro máquina creada por ellos capaz de interpretar y diferenciar las ondas cerebrales relacionadas con el movimiento del resto de ondas emitidas por el cerebro.
Aunque muchos equipos de neurobiólogos, ingenieros y expertos en robótica investigan buscando dar una esperanza a los parapléjicos, la mayoría se apoyan en el diseño de exoesqueletos que hagan el trabajo que los músculos atrofiados ya no pueden hacer. Algunos, incluso, han conseguido recientemente despertar parcialmente las neuronas de la médula espinal. "Nuestro enfoque intenta reconectar el cerebro y los músculos usando un sistema BCI puenteando la lesión medular", dice el profesor de la escuela de ingeniería de la universidad californiana y autor sénior de la investigación Zoran Nenadic. Para conseguirlo, lo primero que tuvieron que hacer fue entrenar a Smith.
Mientras realizaba ejercicios para recuperar el tono muscular necesario para que sus piernas pudieran sostenerlo, en una primera fase, Smith tuvo que desescombrar las neuronas de los córtex motor y somatosensorial de su cerebro en un entorno virtual. Ante el ordenador, tenía que conseguir que un avatar caminara unos metros, parándose en varios conos que había en el recorrido. Con esto, los investigadores querían afinar la capacidad del BCI para interpretar cuando estaba caminando y cuando se detenía. Tras unas pocas sesiones, Smith se había adueñado de su avatar.
Smith, estadounidense de 26 años y cuyo nombre no se ha revelado por respeto a su intimidad, sufrió una lesión medular hace cinco años. Incapaz de mover las piernas, perdió toda sensibilidad por debajo de la lesión salvo ligeras sensaciones en la vejiga. Fue seleccionado entre varios candidatos por investigadores de la Universidad de California, Irvine, para un estudio que buscaba convertir las ondas emitidas por el cerebro cuando se camina en órdenes para sus extremidades inferiores. La investigación ha durado 256 días y su resultado lo muestra muy bien el vídeo que acompaña a esta noticia.
El sistema que ha permitido a Smith darse este breve pero esperanzador paseo está formado por tres elementos. Por un lado, los científicos recurrieron a la técnica de la encefalografía para registrar la actividad bioeléctrica cerebral con unos electrodos colocados en la cabeza. Por otro, una especie de andador automático llamado Parastep que aplica descargas en los músculos de las piernas, en especial el cuádriceps y el tibial anterior. Comercializado desde hace una década en EEUU, los investigadores lo modificaron para pasarlo a modo manual, o mejor dicho, cerebral. Por último, su aportación fue una interfaz cerebro máquina creada por ellos capaz de interpretar y diferenciar las ondas cerebrales relacionadas con el movimiento del resto de ondas emitidas por el cerebro.
Aunque muchos equipos de neurobiólogos, ingenieros y expertos en robótica investigan buscando dar una esperanza a los parapléjicos, la mayoría se apoyan en el diseño de exoesqueletos que hagan el trabajo que los músculos atrofiados ya no pueden hacer. Algunos, incluso, han conseguido recientemente despertar parcialmente las neuronas de la médula espinal. "Nuestro enfoque intenta reconectar el cerebro y los músculos usando un sistema BCI puenteando la lesión medular", dice el profesor de la escuela de ingeniería de la universidad californiana y autor sénior de la investigación Zoran Nenadic. Para conseguirlo, lo primero que tuvieron que hacer fue entrenar a Smith.
Mientras realizaba ejercicios para recuperar el tono muscular necesario para que sus piernas pudieran sostenerlo, en una primera fase, Smith tuvo que desescombrar las neuronas de los córtex motor y somatosensorial de su cerebro en un entorno virtual. Ante el ordenador, tenía que conseguir que un avatar caminara unos metros, parándose en varios conos que había en el recorrido. Con esto, los investigadores querían afinar la capacidad del BCI para interpretar cuando estaba caminando y cuando se detenía. Tras unas pocas sesiones, Smith se había adueñado de su avatar.
Llegó entonces la hora de la verdad. Tras unos entrenamientos con el Parastep para que hombre y andador se entendieran, pasaron el artilugio a modo cerebral. Las descargas eléctricas sobre los músculos ya no serían las programadas en el Parastep sino las ordenadas directamente por el cerebro de Smith. Primero ensayaron sus andares con un arnés que lo mantuvo suspendido en el aire, a cinco centímetros del piso, mientras daba cada paso. Pero al final lo bajaron al suelo y, él, con solo desear caminar, dio sus primeros pasos.
En palabras de Zoran Nenadic, bioingeniero de la Universidad de California Irvine, "el paseo no es rápido. Necesita unos cuatro segundos para dar un solo paso. Otras acciones como levantar el peso o el avance del andador también cuentan, con lo que añaden más tiempo al andar". Pero Smith lo logró tras unas pocas sesiones y sin apenas falsas alarmas (dar un paso cuando no se le pedía) u omisiones (no detenerse en los conos). Además, lo tuvo que hacer mientras conversaba con los investigadores, lo que podría haber añadido ruido a sus ondas cerebrales.
Para An Do, principal autora de la investigación publicada en Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation, "incluso después de años de parálisis, el cerebro aún puede generar ondas cerebrales lo suficientemente robustas para que sean aprovechadas para permitir un caminar básico".
Demostrada la viabilidad de su sistema, los investigadores creen que ahora habría que probarlo con más gente antes de dar el gran paso: pasar de un gorro de electrodos en la cabeza a uno que los implante directamente en el cerebro. "Una vez que hemos confirmado la viabilidad de este sistema, podemos pensar en métodos invasivos, como implantes cerebrales. Creemos que un implante como este puede conseguir un mayor nivel de control de la prótesis porque registra las ondas cerebrales con mayor fidelidad", asegura Nenadic. Además, añade, "estos implantes podrían llevar de vuelta las sensaciones al cerebro, permitiendo que el usuario sienta sus piernas".
En palabras de Zoran Nenadic, bioingeniero de la Universidad de California Irvine, "el paseo no es rápido. Necesita unos cuatro segundos para dar un solo paso. Otras acciones como levantar el peso o el avance del andador también cuentan, con lo que añaden más tiempo al andar". Pero Smith lo logró tras unas pocas sesiones y sin apenas falsas alarmas (dar un paso cuando no se le pedía) u omisiones (no detenerse en los conos). Además, lo tuvo que hacer mientras conversaba con los investigadores, lo que podría haber añadido ruido a sus ondas cerebrales.
Para An Do, principal autora de la investigación publicada en Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation, "incluso después de años de parálisis, el cerebro aún puede generar ondas cerebrales lo suficientemente robustas para que sean aprovechadas para permitir un caminar básico".
Demostrada la viabilidad de su sistema, los investigadores creen que ahora habría que probarlo con más gente antes de dar el gran paso: pasar de un gorro de electrodos en la cabeza a uno que los implante directamente en el cerebro. "Una vez que hemos confirmado la viabilidad de este sistema, podemos pensar en métodos invasivos, como implantes cerebrales. Creemos que un implante como este puede conseguir un mayor nivel de control de la prótesis porque registra las ondas cerebrales con mayor fidelidad", asegura Nenadic. Además, añade, "estos implantes podrían llevar de vuelta las sensaciones al cerebro, permitiendo que el usuario sienta sus piernas".
Fuente: Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation, El País y agencias. IMSERSO
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